Método Actancial de Greimas

|

MÉTODO ACTANCIAL DE GREIMAS




Bueno, queridos lectores en esta pequeña reseña les traigo un estudio acerca del método actancial de Greimas aplicado al cuento “Un hombre muerto a puntapiés” de Pablo Palacio.

Desde 1960 numerosas ciencias humanas (desde la exégesis bíblica hasta el análisis del folklore, pasando por el estudio de los juegos y del psicoanálisis) han adoptado un punto de vista y un instrumental teórico de inspiración semiótica, que ha contribuido a renovarlas.

Sobre el texto Un hombre muerto a puntapiés de Pablo Palacio, intentaré proceder a una reconstitución lógica de la trama narrativa. Trazaré así las secuencias, base de una clasificación de los roles asumidos por los personajes del relato.

Modelo actancial de GREIMAS

En el modelo actancial se tiende a analizar la trama narrativa en términos no de la acción sino de los protagonistas. Esto nos permite ver el carácter dramático del relato, porque desde esta visión se valora el relato como la conjunción de una serie de papeles o roles.
No obstante, para Greimas, lo importante no es lo que los personajes dicen, sino lo que hacen.

La más importante relación se da entre el actor que persigue un objetivo y el objetivo mismo, que es una relación comparable a la que existe entre sujeto y complemento directo en la oración.


SECUENCIA I: LA CRÓNICA ROJA DEL DIARIO DE LA TARDE
ESTRUCTURA ACTANCIAL BÁSICA

Cigarrillo (Objeto)
RAMÍREZ RAMÍREZ
(Destinador) (Destinatario)(Sujeto)
- Celador de Policía Nº.451
- Uno de los chaufferes de la “UNOS
INDIVIDUOS”
estación más cercana de autos (Oponentes)
- Médico Ciro Benavides
(Ayudantes)

Para la reconstrucción de esta primera estructura actancial nos podemos basar en los datos que nos proporciona el Diario.
En primer lugar he organizado el esquema haciendo coincidir al Sujeto, el Destinador y el Destinatario. Esto se debe a que el propio héroe se propone conseguir un cigarrillo para sí mismo.
Los ayudantes, en este caso son varios, no son realmente los que ayudan al héroe a conseguir su fin, sino los que lo ayudan una vez fracasado su intento. De los oponentes no sabemos más que lo que se nos dice en la noticia de manera ambigua: eran “unos individuos”.

SECUENCIA II: LA INVESTIGACIÓN
ESTRUCTURA ACTANCIAL BÁSICA

NARRADOR (Destinatario)
NARRADOR (Sujeto)
NARRADOR (Destinador)
NARRADOR (Ayudante)
“penetrar en el misterio de por qué se mataba a un ciudadano de manera tan ridícula” (Objeto)

Vuelven a coincidir sujeto, destinador y destinatario, pues es el narrador el que se propone averiguar “las razones que movieron a unos individuos a atacar a otro a puntapiés” para su interés personal. Hasta este momento no se encuentra ayudantes ni oponentes en su búsqueda, éstos aparecerán conforme avanzan las secuencias.

SECUENCIA III: EL MÉTODO INDUCTIVO
ESTRUCTURA ACTANCIAL BÁSICA


NARRADOR (Destinador)
NARRADOR (Destinatario)
inducción (Ayudante)
deducción (Oponente)
NARRADOR (Sujeto)
“penetrar en el misterio de por qué se mataba a un ciudadano de manera tan ridícula” (Objeto)

SECUENCIA IV: EL VICIO

NARRADOR (Destinador)
NARRADOR (Destinatario)
Diario de la Tarde clase de vicio (Ayudante) (Oponente)
NARRADOR (Sujeto)
“penetrar en el misterio de por qué se mataba a un ciudadano de manera tan ridícula” (Objeto)


SECUENCIA V: LAS PRUEBAS

NARRADOR (Destinador)
NARRADOR (Destinatario)
Comisario de la 6ª clase de vicio (Ayudante) (Oponente)
NARRADOR (Sujeto)
“penetrar en el misterio de por qué se mataba a un ciudadano de manera tan ridícula” (Objeto)

SECUENCIA VI: EL ESTUDIO COMPLETO
ESTRUCTURA ACTANCIAL BÁSICA


NARRADOR (Destinador)
NARRADOR (Destinatario)
Fotografías (Ayudante)
RAMÍREZ (Objeto)
NARRADOR (Sujeto)
RAMÍREZ (Oponente)

En esta secuencia Ramírez es el objeto de estudio para el sujeto narrador, que es destinador y destinatario a un tiempo, pues él se propone la investigación como asunto personal sin trascendencia. Si las fotografías de Ramírez son su fuente de ayuda, su oponente es el misterio que encierra el agredido, su falta de sinceridad.

SECUENCIA VII: LAS LÓGICAS CONCLUSIONES
ESTRUCTURA ACTANCIAL BÁSICA


NARRADOR (Destinador)
NARRADOR (Destinatario)
intuición lo otro (Ayudante) (Oponente)
NARRADOR (Sujeto)
OCTAVIO RAMÍREZ (Objeto)


“Sólo faltaba, pues, aquello del motivo que para mí iba teniendo cada vez más caracteres de evidencia. La intuición me lo revelaba todo. Había mentido, había disfrazado la verdad; más aún, asesinado la verdad, y lo había dicho porque lo otro no quería, no podía decirlo”.

SECUENCIA VIII: LA RECONSTRUCCIÓN
ESTRUCTURA ACTANCIAL BÁSICA


OCTAVIO RAMÍREZ (Destinador)
OCTAVIO RAMÍREZ (Destinatario)
EPAMINONDAS (Ayudante) (Oponente)
OCTAVIO RAMÍREZ (Sujeto)
Deseo sexual: “muchacho de catorce años”. (Objeto)


El sujeto de la acción coincide con destinador y destinatario, pues Octavio Ramírez busca satisfacer sus deseos. Su deseo se concreta en un chico joven. El oponente adquiere un nombre propio que le otorga el narrador de la historia. Nadie ayuda al sujeto en esta secuencia. Sin embargo, si consideramos circular la estructura del relato, pues la acción última concluye horas antes de que aparezca en circulación la noticia con que comienza el relato, podríamos hacer coincidir los ayudantes de la secuencia primera con los de esta última.
Si consideramos la acción desde el punto de vista del agresor, el esquema actancial cambia:

Muchacho de 14 años (Destinador)
Muchacho de 14 años (Destinatario)
Narrador (Ayudante) (Oponente)
Octavio Ramírez (Ayudante) (Oponente)
EPAMINONDAS (Sujeto)
OCTAVIO RAMÍREZ (Objeto)


El muchacho, de alguna forma, es el que insta al sujeto a que lo defienda de su agresor. A la vez, es quien va a ser beneficiado con el castigo del que he considerado el objeto, Octavio Ramírez.
Epaminondas es el sujeto que comete la acción criminal contra su oponente.

CONCLUSIÓN

Un hombre muerto a puntapiés es un relato que podría ser calificado de ensayo, si no en el sentido estricto del término (tentativa y prueba en el orden del razonamiento a partir de la observación y de la experiencia), sí en el sentido que el término ha adquirido a lo largo del siglo XX, que en la práctica le permite abarcar cualquier escrito en prosa que no tenga un carácter rigurosamente sistemático y que se incline a la divagación personal.

Ya desde el primer momento -el relato parte de una crónica periodística- no es sencilla la distinción entre lo que hay de verdad o de falsedad en el suceso. A esto se une la apariencia, único dato tenido en cuenta por el divagador, que se ofrece a través de una fotografía y unos cuantos datos poco fiables. El secreto está en el vicio. El resultado es una posibilidad, elegida entre muchas otras posibles, y que quizá sólo sea una gran mentira creada por la mente ociosa de un complejo narrador que dice interesarse por la justicia y nada más...

2 comentarios:

Lukia dijo...

Gracias por esta entrega, fue de gran ayuda en el análisis de encuentro de Claridades, puesta en escena de Sandra Félix, dramaturgia de Ángeles Hernández. :D

Lilyan dijo...

Me has ayudado bastante con este tema, muchísimas gracias de verdad... visité muchas páginas hasta que llegué a tu blog y lo pude entender mejor. Mis chicos y yo te estamos muy agradecidos.
Saludos desde Lima.
Lilyan