ay Quito...
un simple viaje
Historias de diferentes personas, que como quiera una casita asi no mas, basta. la sala el comedor unos cuartitos y ya. Y la voz inocente que dice y en el otro piso que viva mi hermana.
Otro que va mirando solo el reloj nervioso sejuramente, ya que lo veía repetitivamente, quizás atrasado y apremiado por aquel tiempo que nunca esta a tu favor, cuando estás aburrido se hace intolerable, no pasan los segundo pasan cada vez mas lento y cuando el momento lo disfrutas, que pasa con el tiempo ni lo sientes pasa una, dos, tres, cuatro, cinco, seis horas cuando te das cuenta derepente ya amaneció.
Las conversaciones que se entrecruzan una sobre otra las historias se confunden y cada uno con sus propias experiencias y con el deseo de llegar a la siguiente parada y bajarse.
Poemas de mi seleccion
Tenía un color magnífico; era un Carpintero,
Le descargué mis perdigones,
Pareció titubear, luego cayó sobre una ancha hoja de palmera.
Lo tomé en mi mano. Era así: oro, negro, rojo.
Lo palpé, le desplegué las alas, lo examiné minuciosa y largamente: Estaba intacto.
Debió morir de una conmoción súbita
Lo que ha faltado sobre todo hasta el presente a mi vida, ha sido simplicidad. Poco a poco comienzo cambiar.
Ahora, por ejemplo, siempre que salgo, llevo mi cama conmigo, y cuando una mujer me agrada,
la tomo y me acuesto con ella al instante.
Si sus orejas o su nariz son feas y grandes, se las quito juntamente con la ropa y las pongo
debajo de la cama. Allí las encontrará ella al partir. Sólo guardo lo que me agrada.
Si su ropa interior ganara al ser cambiada, la cambio en seguida. Ese será mi regalo.
Si entretanto veo a otra mujer más agradable que pasa, me excuso ante la primera y la
hago desaparecer inmediatamente.
Personas que me conocen sostienen que no soy capaz de hacer eso que digo; que no tengo
suficiente temperamento para ello. Yo también lo creía así, pero era porque no hacía todo
como se me antojaba.
Ahora, paso siempre muy lindas tardes. (Por la mañana trabajo.)
PERSECUCIÓN
Antes, mis enemigos tenían todavía cierto espesor, pero ahora se vuelven huidizos. Recibo un codazo (todo el santo día ando a los tumbos). Son ellos. Pero se eclipsan como por encanto.
Desde hace tres meses sufro una derrota continua;
enemigos sin rostro; raigambre, verdadera raigambre de enemigos.
Después de todo, ya dominaron mi infancia. Pero... yo me había imaginado que ahora estaría un poco más sosegado.
¿Quien es la Rosita?
Un día no diferente al de hoy, pero similar al de mañana, dos jóvenes enterrados en los diez y ocho años, se dispusieron a sacar la tan famosa cedula de ciudadanía ecuatoriana, sin embargo, como nuestro país siempre ha reflejado en su sistema publico las barbaries que comete, los malos presagios se hicieron presentes. Las huellas digitales no concuerdan, fue la frase inmortal la cual nos condeno a la travesía de nuestras vidas.
Como es de común conocimiento Quito es grande tanto en historia como en espacio físico, pero lo que el lado sur envuelve es un misterio para los moradores del norte. Armados de valor, emprendimos la travesía como la llamamos al lado sur, a la matriz del servicio publico que ofrece demora, enojo, confusión y entre otras cosas documentos legales casi tan importantes como el matrimonio.
Esperen al señor Ochoa, nos dijeron. El tiempo transcurrió y al fin después de pasar de ventanilla en ventanilla llegamos al destino casi final, la foto. Y es precisamente aquí cuando la pequeña existencia de la Rosita se no hizo presente. Cándida como una mañana juvenil, adulta como el mismo Ruco Pichincha y autóctona como solo el sur puede ser. Nos dispusimos para la foto. Al instante la Rosita empezó su acto entre melancolía y aullidos de dolor por personas desconocidas para todos pero para ella esenciales en su vida de cristal, nos trasladaron a una violación, a la muerte y hasta el mismo Carchi. A una moneda de cinco centavos se hizo acreedora, a una publicación en nuestro blog se hizo acreedora, al recuerdo de la travesía al lado sur se hizo acreedora. La cedula por fin fue conseguida y el regreso al tan ansiado norte también.
Pablo Ruiz y Julio Sánchez
Julio Cortázar
La foto salió movida |
Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos están donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del teléfono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblemente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paragüero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles. Julio Cortázar
Después de haber leído algunos cuentos de Julio Cortázar, uno literalmente se queda picado, buscar más sobre su literatura no es dificil (un buen medio para conseguir libros es nuestro queridisimo internet, solo demonos cuenta que para este espacio lo utilizamos, para eso también y si definitivamente para eso otro es necesario; el punto llega a ser que mientras no abusemos de esta enorme ayuda por más ecologistas que seamos (excepto los de escritorio, que eso si ni lo intentan) no debemos perder la orientación de los placeres que se disfrutan al leer, de varias maneras) así que para este espacio coloco este pequeño cuento de algo que va siendo mas que "bonito" y "artístico", como nos han repetido y nos seguirán insistiendo conocer el lenguaje que nos va dejando expresar lo que queremos por ahora nosotros mismos en este caso con la fotografía conocer personas que les apasiona enseñar, que les interesa aprender, y con un verdadero amigo (a él gracias), muy falso suena pero es así saber que uno va mostrándose en ese lenguaje...
de "La foto salió movida"
claro desenfoque de lo que alguna vez quedó plasmado, si nos fijamos en los famosos personajes que Julio Cortázar creó,
Instrucciones para cantar, de Historias de cronopios y de famas
" Empiece por romper los espejos de su casa, deje caer los brazos, mire vagamente la pared, olvídese. Cante una sola nota, escuche por dentro. Si oye (pero esto ocurrirá mucho después) algo como un paisaje sumido en el miedo con hogueras entre las piedras, con siluetas semidesnudas en cuclillas, creo que estará bien encaminado, y lo mismo si oye un río por donde bajan barcas pintadas de amarillo y negro, si oye un sabor de pan, un tacto de dedos, una sombra de caballo. Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann. " Julio Cortázar
el cronopio en este caso se da cuenta que lo que pretendía tener un orden ya no lo tiene, y aquí Julio Cortázar nos propone mirar ese espacio literario que puede ser totalmente distinto (muy similar a lo que sucede en "Requiem for a dream" con la mamá que tiene el vestido rojo, piensa que vive en un mundo, su tv, y llega a tal punto que está en el estudio cuando asumía que estaba en su casa, claro aquí ya por efecto de las anfetaminas) la narrativa nos enseña que lo que vamos conociendo en un cuento termina siendo contrario a lo que pensamos que puede ser, al ser el cronopio un personaje que aparece por una voz narrativa omnisciente e incluso testigo, confunden al cronopio en lo que tiene que hacer y mientras sigue intentando abrir una simple puerta ya nos mete en un espacio de desenfoque, que cuando se lo sabe manejar en fotografía ayuda para ocultar lo que ya es obvio (como en el cine, el desenfoque es una técnica que manifiesta de hecho el desinterés de ciertos elementos en un encuadre o secuencia)
Rosita dice...
Una vez la Rosita vendía con su cajoncito, chicles, chocolates, y tabacos, les vendía a todos, y todos le querían, la Rosita tiene tres hijos y es suegra de la Maria Zuquilema, ella vive en el Carchi, en la tierra donde acaba de fallecer el papá de la Rosita, ahora se siente mal, pero quiere a todos...
Cédulas, partidas de Nacimiento, Certificación de las ciudades de Quito y de la provinicia del Carchi, la Rosita trabaja en los cuatro registros civiles, en el norte, en el sur, en el sur y en el norte, la Rosita dice que tiene tres hijos...
Se ganaba la vida con su canjoncito, una de sus hijas a sido violada por su padre, que las ha abandonado, no lo encuentran y su hija a sido violada, la Rosita llora pero quiere a todos, ahora tuvo que dejar su cajoncito porque tiene que cuidar a sus tres hijitas, esas tres hijitas no tienen mas que a la Rosita...
La Rosita dice, pase niño y no cerrara los ojos ni por un centavo, eso dice la Rosita, pase niña junto al niño aniñado, con la manito derecha, siga joven mire a los cuatro huequitos...
la Rosita les dice gracias a todos, y ahora pasará por aladito para que le ayuden que tiene que cuidar a sus tres hijitas..
la Rosita...
Julio Sánchez y Pablo y Ruiz