resago, "la tragicomedia suicídica sobre la muerte de las letras"

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si solamente lográramos mantener un silencio estruendoso, tan apaciguante y tan desesperante, tal vez lográramos escuchar los silencios que se plasman en un frasco donde tenemos a la "a" o no no, mejor a la "e", eso me gusta más, un mundo sin "es"...
la mar staba srna, srna staba la mar jaja...
que terrible las "as" que ni asco ni pena me dan pero algo me dan, el el espacio en blanco se llena y aún no encontramos a los delicuentes o los asesinos a los temibles que se nos llevaron las "es", es que acaso fuiste tu???, mmm pero tan tú, tan linda y tan inocente, tan exquisitos sabores no eres capaz de tal atrosidad, además te gustan tanto esas "es" pero más te gusta eso...
728 horas después de estar tan alto, solo recuerdo aquellas "es", pero se ha extraviado, tal vez estén ahí, si justo ahí, donde jamás me llevarías por miedo de que conozca tal mundo, lleno de nada o solo de gente, ¿gente?... pero tanto los quieres y tanto te llaman que me desespero, me voy alistando, voy preparando un momento, un espacio o tal vez nada, pero y si mejor me enseño a matarme, sólo una vez, sólo una maldita vez, tan solo un momento, un momento de exquisita saciedad, un tiempo que no sea tiempo... o tal vez, mejor ya nada, has visto a las "as"???...
(cuarto oscuro, solo se ven a dos amantes, hay una pequeña mesa y los dos están parados, en medio una pistola y un grito, están puramente desnudos, pero no sienten nada, solo sudan, solo se ven, de pronto se calla el grito, y ella toma el arma, se apunta en su redondito pecho derecho, está suave, pero calladoél sonríe y se calla, el disparo grita, pero el seno vive, "damier le bolo rofez")...

la "z" se ha escapado, las letras gritan, la "i" dice"iiiiiiiiiiiii", la "o" dice "ooooooooooooooooo", la u no dice nada...

nadie dice nada, ¿porque nadie dice nada?...yo quiero decir algo, pero ya no me sale... ¿porque no me sale nada?...

todos se caen, el disparo es una gota, da contra el piso y se acaba...
sólo quedo yo, solo queda él...ya no queda nadie...

El tiempo versus el recuerdo del escritor que sabía que moriría joven

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El inicio


Nadie puede afirmar que Pink Tomate fuese su encarnación literaria, pero como el prodigio de la literatura permite que el lector especule y arme el rostro y la sicología de sus personajes de papel, a muchos nos ha dado por pensar en un gato con gafas redondas, que quería acabar con la existencia de todos los cigarrillos Pielroja, todos los chicles, todas las botas de gamuza, todas las nubes y todos los aromas. (…) Los no lectores, los facilistas, los lenguaraces, los críticos de borrachera, jamás entenderán que esta novela, más que para leer, se escribió para fumar.

Ignacio Ramírez.

“Nefelibata y Opio”.

Lecturas Dominicales, El Tiempo. Abril 11 de 1999.


Me permito empezar este artículo con este fragmento extraído de “Nefelibata y Opio” por Ignacio Ramírez, debido a que en la reducida biografía que he podido revisar acerca de Rafael Chaparro Madiedo, concuerdo con la descripción que Ramírez arguye sobre Chaparro, porque actitud gatuna que a la vez franca y desgarbada pertence tanco como a Pink y a Chaparro.


El versus para su muerte joven



Nadie ha comprendido que el tabaco es el mejor amigo del escritor en esas noches solitarias cuando uno está frente al computador y la pantalla está en blanco. El tabaco es una especie de mar extraño por donde navegan las ideas. Unas se van con el humo. Otras se quedan. Se escriben.

Rafael Chaparro Madiedo.

“Un poco triste, pero más feliz que los demás”.

La Prensa. Enero 22 de 1995.


Por lo que uno encuentra en su novela, era muy consciente de que ya lo estaba rondando la muerte, de que no había escapatoria. Se aferraba angustiosamente al cigarrillo de turno, como si éste le diera paz y le devolviera un poco de vida. Lamentablemente estaba en una carrera contra el tiempo, y la novela, precisamente, mostraba buena parte de esa vertiginosidad impuesta por la circunstancia misteriosa por la cual iba a morir joven y no podría escribir más. Opio en las nubes revela esa condición, es una desaforada carrera para contarlo todo. Es decir, la noche se va a acabar y lo que realmente vale la pena es la noche, entonces hay que salir corriendo antes de que termine, hay que escribir un libro antes de que termine.


Yo creo que él pretendía que Opio en las nubes fuera como una especie de testamento literario. El libro es toda la zaga entre la vida y la muerte, en la noche, con la presencia palpitante de Bogotá. También están las grandes ciudades como Nueva York de noche. Sobre la noche ha escrito con mucho afán, con carrera y delirio, con tanta certeza de que eso va a terminar.

Su lenguaje

Es muy vertiginoso, bien utilizado, inteligente, que absorbe, que deja que uno participe en él, que hace que uno no suelte la novela. Pienso que sin que sea una obra maestra, Opio en las nubes partió en dos una buena parte de la literatura, porque según lo investigado mientras que los ufanos escritores lo descartaron, los jóvenes lectores lo proclamaron sin lugar a dudas como su libro favorito.


El recuerdo

Rafael Chaparro Madiedo murió de 31 años en la noche del 17 de abril 1995, a causa del lupus.
Si puedo concebir una idea de la muerte de Chaparro fuese asemejándola a la muerte de Sven como si fuera la de Chaparro, como si hubiese sido abaleado, o apuñalado en el baño lleno de vómito de un bar, mientras sonaba la canción With or Without you de U2, y luego fallecía en un ambulancia:


La gente me miraba con esos ojos que decían, pobre chico, tan joven, tan sano, tan blanco y yo les dije tranquila gente, no soy tan sano, ni tan limpio, ni tan creyente, no me lavo todas las mañanas los dientes como ustedes, no leo tantos libros, no hago deporte, ni rindo tanto en el trabajo como ustedes, tranquila gente.
Siempre había querido una muerte así, con violencia, con whisky en la mitad de los sesos, una muerte nocturna y en una ambulancia con una enfermera que me dijera que pasáramos la noche juntos.Cerré los ojos y de pronto me sentí como un árbol atravesado por cuchillos blanco.

La escuela de magia_ teatro del colegio San Gabriel

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  1. Sólo puedes desear de verdad lo que crees posible
  2. Sólo puedes creer posible lo que pertenece a tu propia historia
  3. Sólo pertenece a tu propia historia lo que puedes desear de verdad

la fuerza del deseo y su utilización está ligada a la propia y verdadera magia.
esta fuerza radica en el conocimiento y manejo de los verdaderos deseos surgidos de la propia historia.

visión Endeniana de la realidad, una muestra más de teatro dentro del colegio, muy buena la preparación del recurso del teatro negro, la historia bien contada pero con rasgos demasiado pesados para dar un realce de mayor magnitud a lo que se ve, los diálogos son como la obra fantásticos y poner esa idea en la gente causa aburrimiento.

La construcción de un texto dramático se atiene a las condicionantes que surgen del hecho de ser un género que desarrolla una historia sin descripciones, es el diálogo entre los personajes el que va desenvolviendo la historia sin necesidad de tener un intermediario entre el lector-espectador y el autor-actor-director. De hecho, el elemento técnico básico que lo diferencia de la narración (novela, cuento y demás) es la ausencia de descripción.

En el diálogo dramático se incluyen los diálogos entre los personajes, además de otras formas de discurso, como monólogos, soliloquios, aparte y apelación al público. Este marca la acción y el ritmo que no necesariamente debe mantenerse bajo reglas estrictas sino mas bien es algo con lo que se juega y es donde se puede valorar la calidad de una obra, no porque sea buena o mala sino mas bien por como se desarrolle la idea de hacer teatro.

el conflicto es de los elementos más importantes que se necesitan en un diálogo para que este tenga un sentido que el actor pueda expresarlo, sin conflicto no se tiene mucho que contar, y esto se relaciona mucho con la literatura y el cine, ramas que estamos aprendiendo a valorar y conservar, el punto claro de relación es que para valorar una obra no necesariamente nos enseñe algo en el estricto sentido de la palabra, pero que si nos transmita algo que no estamos acostumbrados a sentir, de tal modo que comencemos a pensar, y en esta obra se lo logra, uno se siente identificado con ciertos conflictos y ve otros puntos de la realidad pero también uno escucha problemas de otras épocas en las que no parece haber conflicto, cosa que se desmiente en escenas que relaciona esos problemas y conflictos con lo que pasa hoy, sintetizando un poco seria "nos seguimos dando cuenta que la historia sigue repitiéndose con distintos actores y escenarios".

ahora referente a lo obra en sí, al salir de una obra con gente que no frecuenta el teatro es muy típico escuchar comentarios como, "que bonita obra", "que guapa la actriz", "que lindo escenario", "que chistoso el gordo ese" y en fin comentarios que son demasiado superficiales y aunque de fondo fondo se puede rescatar algo, están aprendiendo a ver teatro, y así comenzamos todos, y eso es bueno porque esos argumentos poco críticos nos dan visiones para construir criticas que se entiendan, porque para generar cultura se debe comenzar así, equivocándose, para formar el intelecto desde los errores.

Desideria-fantasía
Quito-¿fantasía?

Encerrados por allí

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EL MURCIELAGARIO
Jaime Vega

En el Quito de antaño existieron varias cantinas, unas de “mala muerte” y otras más exclusivas. Los cafés, bares y restaurantes eran centros de tertulia. Una de estas cantinas exclusivas, por allá en los años 40, era el Murcielagario, que funcionaba en una casa de la Ronda, cuyo dueño era un tal señor Martínez. En esta cantina que daba a la esquina, se vendía licor y hornado, todo financiado por el Cmdte. Antonio Alomía Larrea (Jurado, 1996); las tertulias de los chullas en este sitio eran exquisitas. Les dejo aquí con una descripción de la misma, hecha por Dn. Jaime Vega Salas, en su libro Reminiscencias:

Esta cantina de “ alta alcurnia” quedaba en las calles Venezuela y Morales, bajo el puente, y se podía llegar por las dos arterias (estoy metiéndome en campo difícil) o por la 24 de Mayo, desde ese entonces, lugar de reunión de las malas para algunos o bien buenas para otros, llamadas “fishficas” y de sus “romeos” los “shugas”. El “Murcielagario” era el lugar de cita de intelectuales. Solían asistir Carlos “Diletante” Endara, bohemio genial que decía: - “ mi buhardilla se emborracha de sol... y yo me emborracho de ajenjo y en mi tumba seguiré con mi borrachera de amargu­ ra”; César Monge, que llegó a ser Subsecretario del Ministerio de H acienda, hoy Finanzas (y que finanzas... compañeros, que hace la metamorfosis en las aduanas: fueron pobres y se hacen nuevos ricos). En el tiempo que nos ocupa, no habían estas finanzas y por eso el “Güingo” Vega decía: - “César habría caído mejor en el Ministerio de Agricultura, porque siempre estaba arando”. Concurrían también el “Mocho” Nieto, el historiador “Bocón” Zaldumbide; Eliécer Enríquez, que fuera por muchos años Director de la Biblioteca Municipal; Jorge Carrera Andrade; Ernesto Noboa Caamaño; y en fin una pléyade de hombres inteligentes, buenos escritores, ( no escribidores [sic.] a sueldo, como hay ahora), pintores y músicos. En fin, hombres nobles, leales y buenos amigos. Allí discutían con pasión, con lógica e inteligencia (lo contrario del Congreso). En ocasiones se trenzaban, a los “cuescos” pero generalmente las “ peleas fueron de boca”.

Debemos indicar que el dueño del salón llamado “alairito”, era muy flaco, la esposa de Lucho, era la “ medio litro” ( por lo pequeñita) Antuca. Cuando los “chullas” estaban “libando como guindes”, no dejaban entrar a nadie, el salón era sólo para ellos. “Estos chullas con gran tocte, -comenta­ ban- a más de ser inteligentes, de mucha ‘chispa' y fósforo, son ‘botarates', por eso, nos dejan mucha ‘ lana' y además se aprende bastante.” Les contaban a sus amistades y allegados: “No hay que fiarse de las apariencias, hay que huir del buen manso, no hay que despertar al león dormido”, ( ahora creo que nunca duerme), “es mejor parecer vivo cobarde, que muerto valiente”, y así luego de esgrimir los refranes que habían aprendido de sus habitúes, seguían: “ cualquiera de ellos es bueno para un guiño, por ‘z umbambicos' que estén, a cualquiera “le chilpen el hocico.”

Tomado de:

Vega, Jaime.1996. Reminiscencias (En busca del Quito perdido). Quito-Ecuador. p. 8. (http://www.quitoeterno.org/spaleyenda.htm)

ToDoS tEnEmOs AlGo De AhOrCaDoS

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En nuestra querida ciudad a la que los quiteños la respetamos sobre todo por ser Franciscana, tenemos enredadas historias que en una dimensión de la literatura se presta como materia prima de excelente trabajo para quienes quieren hacer un poco de arte, aunque el arte no puede ser poca, verdaderamente conflictiva en nuestra ciudad, que a la vista parece ordenada pero cuando comenzamos a conocerla y entenderla de ordenada es "limpia".

Pablo palacio en su obra vida de ahorcado nos muestra en parte todo ese enredo, que se puede considerar ya el modelo de novela contemporánea, no porque aparentemente no posea ese orden, sino porque es manejado tan sutilmente que se vuelve compleja entender lo que pretende mostrar, no para que guste y es otra de las muchas virtudes de Pablo Palacio, comienza a hacer su literatura no para que guste a la gente sino por producir su arte, es como se comienza a marcar lo contemporáneo en la literatura de nuestro país, se comienzan a desligar los intereses de los que tienen el poder por la plata, inclusive se sigue expresando ataques ideológicos con una clase que lo caracteriza, desde su vivir urbano comienza a mostrar lo que ya nos acostumbramos a ver, problemas que no trascienden mas que en la historia de poca gente, o historias que solo incluyen a los que piensan, o a los que tienen poder de mando con su dinero, Pablo Palacio es un personaje que dentro de sus obras se sumerge a tratar su materia prima dándole las formas que quiere, propone ideas de corrientes de su época, acierta en llamarle "obra subjetiva" a su vida de ahorcado, que tiene mucho de eso en pequeños párrafos donde es tan intenso su trabajo sobre las palabras que reconocer los elementos de la narrativa se vuelve imperceptible, es tan fluido su lenguaje pero a su manera, y mezcla en un resumen lo que uno puede encontrar en la literatura por lo menos de colegio.

siempre con su llamamiento constante a la idea del campo y lo verde, tal vez en recordando una ciudad que abundada en eso, pero si Pablo Palacio viese en lo que se está convirtiendo esta querida ciudad tal vez su ezquizofrenia se hubiese acelerado.

la idea subjetiva de su familia y el no poder tenerla también marca en su obra, el constante nombrar recuerdos no vividos o mal vividos por ser malas experiencias hace que a través de su personaje principal la dureza de su carácter se esconda; lo que pasa con algunos quiteños que intentan manejar sus sentimientos, ocultando su pasado por costumbre de familia o por miedo a ser juzgados, una idea que se maneja a nivel de cultura, que no lleva a nada pero gusta a la gente (escóndete y se feliz).

¿Qué hora es? AGOSTO, SEPTIEMBRE, OCTUBRE

Y SUS ROMÁNTICAS ajustan a sus personajes a vivir los enredos amorosos que a lo largo de la obra los hacen terminar como ahorcados, sobre todo en sus ideas en sus acciones y su presente como historia, pero me quedo contento que por lo menos en los libros se vivan esas historias, que arte la literatura para vivir lo no vivido con fundamentos lógicos y también reales aunque no verdaderos o también verdaderos, que edad para leer a Palacio, y encontrarse con un mundo de caricias, besos, abrazos, risas, silencio, tiempo y amor. Ana es reflejo de lo que les toca vivir a las mujeres, muestra una personalidad de recogimiento y es muy recatada y reservada, tal vez las extrovertidas de ahora si conocieran a Ana les importara lo mismo que si no la conociesen, pero aún así feliz día, no tenemos mas que construir su historia con lo que nos dejan.

no habiendo más tenemos hoy que estudiar para un examen trimestral, el último examen que realmente tiene materia dictada en un salón de clases de manera presencial, nostalgia ya no mucha, ahora es la desesperación de acabar pronto y seguir intentando ser felices.

Cuando mejor arte se produce es cuando mas mal se está, ahora bien, preferible estar bien y no terminar con cositas que terminan siendo mientras "mejores" más mediocres, como diría Eugenio Espejo (en sus obras educativas), que deseos de criticar la crtítica, pero con sermones como los de ahora uno ya no se halla ni quiere encontrarles sentido, mejor vivamos lo que nos queda de cuaresma.



Periodismo libre

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Eugenio Espejo un ejemplo de Periodismo Libre…
…que anhela Rafael Correa


Para empezar me voy a permitir describir a mi manera quien fue en realidad Eugenio Espejo. El Dr. Espejo fue un mestizo hijo de un indio y de una mulata liberta. Acción y reacción fue la vida y la obra de aquel médico singular. La superioridad cultural del conquistador español, concretamente el hecho de que contaba con la escritura alfabética, la gran orfandad Americana, y sabía, pues, leer y escribir, le llevó al Dr. Espejo a ser el ciudadano más culto de la Real Audiencia de Quito. Fueron los virus y microbios, para los cuales el aborigen americano no contaba con defensas inmunológicas, los enemigos invisibles e invencibles que se impusieron en la contienda en la que uno de los ancestros del Dr. Espejo fue vencido. Ante las enfermedades infectocontagiosas el sabio quiteño se constituyó en un cruzado, cuya genialidad le llevó a iniciar los métodos que concluyeron, con el tiempo, a preservar a los pueblos de las enfermedades infectocontagiosas, concretamente la viruela. Y por supuesto su perspicaz sentido del periodismo es lo que ha trascendido de una u otra manera hasta nuestros días, sin embargo en Ecuador es verdaderamente difícil hacerse con alguna de sus obras escritas. Sus libros prácticamente no se pueden obtener en las librerías y, de estar accesibles, solo es a través de alguna biblioteca

Ahora a sabiendas de quien fue Eugenio Espejo podré explayarme. La percepción ilustrada de Espejo le permitió ver la necesidad de autodeterminación; así se convirtió en el precursor de ideas libertarias. Publicando el 5 de enero de 1792 el primer número de "Primicias de la Cultura de Quito". Por ello precisamente fue perseguido y apresado en varias ocasiones. Tanto en la cárcel de Corte que estaba en la parte posterior del Palacio de la Audiencia, como en la cárcel del Cuartel que funcionó en el antiguo edificio de los jesuitas, Eugenio Espejo pasó largos días, a veces con grilletes, sin libros ni papeles para escribir. En su último apresamiento se le permitía salir para observar a sus pacientes. El precursor se quejó en varias cartas de la penosa situación que pasaba en la cárcel del cuartel. Un mes antes de morir salió de ahí, enfermo.

Por lo tanto si tomamos en consideración dicha situación de Espejo y lo trasladamos hasta nuestros días donde la persecución periodística es aún más brutal, puedo referirme a Rafael Correa como un simpatizante de Eugenio Espejo pero a la vez un enemigo sanguinario. Porque según las intervenciones de nuestro Mandatario destaca, y con razón, la figura de Eugenio Espejo como ejemplo de un periodismo libre, patriótico y democrático.


Aduciendo a la figura de Eugenio Espejo como “ejemplo para la prensa” cuyos pasos se deben seguir. La verdadera prensa que informa, es honesta y no trastoca las noticias, es fundamental para la democracia, a diferencia de aquellos que “son actores políticos y vinculada a grupos de poder” que no son comunicadores sociales.

Pero tanto es el respeto con el que recuerda a Espejo con su ejemplo de valentía, verdad, objetividad, amor a la libertad y no al status quo, tampoco a estar en el escenario, llamar la atención, megalomanía, sino apego a la verdad, información, servicio a la Patria”, que hasta recuerda la publicación del periódico "El quiteño libre", por parte de Eugenio Espejo, debido al momento histórico que se vivía da al autor no sólo el carácter de iniciador, sino de máximo exponente del periodismo nacional. Pero me cuestiono inefablemente si Correa es tan perceptivo con Eugenio Espejo, por qué no serlo con la prensa escrita actual, y no ennegreciendo el noble derecho de la libre expresión, porque el temor está hecho solo para los cobardes, y quienes disponen del mismo es porque son presas fáciles de acorralar. Además podría llenarse la boca con palabras aduladoras para con Espejo porque si él aún permanecería entre nosotros no vacilaría en denunciar desacatos desvergonzados cometidos por Correa.

Para culminar con mi pequeña crítica deseo enfatizar la influencia del periodismo en la historia de la humanidad, hasta llegar al mundo globalizado de nuestro tiempo, con avances tecnológicos impresionantes, pero que también posibilitan formas de comunicación democráticas. Todo aquello se va transformando en una herramienta ciudadana de información, debate y conocimiento, situaciones que a los medios de comunicación masivos les ha forzado a ciudadanizar sus prácticas. Y es de gran satisfacción que el considerado prócer ecuatoriano, Eugenio Espejo haya sido partícipe de la verdad libertaria, la información independiente y de ideas definitorias. Celebremos el periodismo libre, patriótico y revolucionario.